Benvenuto in Totò e Peppino

Bienvenido en Totò e Peppino

Mi hermano Salvatore y yo praticamente hemo nacido entre fogones. Nuestro abuelo inizio la “dinastia culinaria” y mis padres seguieron la cocina de toda la vida, la cocina napolitana, la de la familia.
Pero a nosotros nos entro el gusanillo de los peroles, las sartenes, la mozzarella y del “impasto”, la antigua pizza, que nos impulso a conocer, a aprender más, a saber el por que de las mezclas y combinaciones de guisos. Todo esto nos hizo meternos en la Escuela de Hosteleria.
Venimos a España de vacaciones y comprobamos que la comida italiana era bien recibida por los españoles, pero en contadisimos sitios se preparaba de la manera tradicional italiana y no digamos napolitana. Barajamos la possibilidad de montar una tratoria en donde se serviera comida verdaderamente napoltana y en donde los clientes supieran diferenciar entre una pasta y otra, entre una pizza y otra, y se olvidaran para sempre de la coletilla de que "… despues de todo, todo es pan".
Para esto habia que montar, como se dice en el cine, toda una escena, con sus decorados, la musica, los actores, el guion, las luces, el director y sobre todo la protagonista “la verace cucina napoletana”.
Así surgio la “Pizzeria-Trattoria Napoletana di Totò e Peppino, que fueron dos comicos del teatro y del cine napoletano.
Totò e Peppino es un escenario vivo de decoracion variable que se enriquece todos los dias con el sentimento de Raffaele, porque cocina es igual a sentimiento. Cuadros de la Antigua Napoles rodeados de fotos de actores y actrices de la escena napolitana envueltos por “A Marechiaro”, “Tintarella di Luna”, O Sole Mio”, “A’e Papule”, “A primma nnammurata”, “Guaglione”, se presentan en un marco excepcional que camuflan el tintineo de vasos y cubiertos pero no pueden a veces sofocar el gol al numeo 1 “DIEGO!!”, Diego Armando Maradona idolo de Napoles, se encarama elevando la copa de la Liga en un brindis con los clientes, algunos famosos del deporte y otro del cine pero fondamentalmente gente de la calle, del pueblo que quiete conocernos.
“Totò e Peppino” es un local de dos plantas, un sotano montado como comedor tradicional y una entreplanta donde, de entre las numerosas plantas y lamparillas aparece, majestuosa y verdadera la estructura del “forno della pizza”, un horno de leña como tiene que ser, con una piedra especial para soportar temperaturas tremendas. “Il forno deve diventare bianco” para hacer la verdadera pizza napolitana STG. Pero no solo hay pizza, en la tratoria se pueden degustar, entre otros, paltos tipicos de la Campania como “Pasta e Fagioli”, il “Sautè di cozze”, la “Mozzarella di Bufala”, la “Burrata”, regados con vinos del lugar como “Falanghina”, “Fiano di Avellino”, y el “Lacrima Cristi” mencionado en la obra teatral de Josè Zorilla “Don Juan Tenorio”.
Pero “Totò e Peppino” no ha quierido olvidarse de otras regiones italianas y los clientes pueden saborear platos como “Spaghetti alle Vongole”, “Ravioli” y la conocida “Tagliatelle alla Bolognese”, platos de carne come le “Scaloppine” y el “Carpaccio” o el “Vitello Tonnato” y los vinos como el “Barbera”, el “Barolo” y el “Chianti” presentado en su frasquita de paja y las mesas preparadas sempre con los “Grissini”.
Al final unos postres como el “Babà”, la “Cassata”, el “Cannolo” y el conocido “Tiramisù”, y el “caffè espresso”, el “Cappuccino” y no nos olvidemos de la “Grappa” los “Amari” y sobre todo del “Limoncello”.
Terminando el amuerzo o la cena y inmersos en el ambiente aun nos parece oir al despedir nos que Totò y Peppino nos preguntan en napoletano “Tutto a posto?”.